Paloma Valencia y María Corina Machado mantuvieron una conversación
En un gesto que subraya la reconfiguración de las alianzas políticas en el hemisferio, la senadora colombiana por el Centro Democrático, Paloma Valencia, y la líder opositora venezolana, María Corina Machado, sostuvieron este jueves una extensa llamada telefónica para discutir el futuro de la región tras los recientes cambios en la estructura de poder en Caracas.
La conversación, que duró aproximadamente 40 minutos, se produce en un momento crítico: mientras Washington ajusta su política de sanciones (como la reciente salida de figuras clave de la «Lista Clinton»), las fuerzas de derecha en Colombia buscan consolidar un frente común con el nuevo liderazgo interino venezolano.
Defensa de las instituciones y libertad económica
Fuentes cercanas a la senadora Valencia indicaron que el eje central del diálogo fue la «recuperación de las libertades civiles» y la importancia de que el proceso de transición en Venezuela no se convierta en una simple rotación de figuras, sino en un cambio estructural hacia el libre mercado.
»He conversado con María Corina sobre la urgencia de blindar las instituciones frente al populismo. Venezuela es hoy el espejo donde Colombia no debe mirarse, pero también la esperanza de que la libertad siempre prevalece», afirmó Valencia tras el encuentro digital.
Por su parte, Machado agradeció el apoyo histórico de los sectores afines al expresidente Álvaro Uribe, destacando que la estabilidad de Venezuela es directamente proporcional a la seguridad nacional de Colombia.
Un frente contra el «totalitarismo regional»
Durante la llamada, ambas líderes coincidieron en la necesidad de vigilar de cerca los acuerdos de paz y los movimientos de grupos insurgentes en la frontera común. Valencia expresó su preocupación por la influencia de actores externos en la política colombiana, mientras que Machado enfatizó que su lucha sigue siendo por una «Venezuela Tierra Gracia», alejada de la tutela cubana.
Implicaciones políticas
Este acercamiento no es menor. Para Paloma Valencia, representa un posicionamiento internacional sólido de cara a sus aspiraciones presidenciales. Para María Corina Machado, el respaldo de figuras de la oposición colombiana le otorga un contrapeso político frente a las decisiones que el actual gobierno en Bogotá pueda tomar respecto a la legitimidad del mando en Miraflores.
El diálogo concluyó con la promesa de una próxima reunión presencial en la frontera, simbolizando la unidad de lo que ambas denominan la «resistencia democrática» de América Latina. En un contexto de realineamiento global, la llamada Valencia-Machado envía un mensaje claro: la derecha regional está más coordinada que nunca.

