Shakira hace historia en Copacabana
La playa de Copacabana, en Río de Janeiro, disfrutó el megaconcierto gratuito que ofreció Shakira el evento marcó un hito no solo para la carrera de la artista colombiana, sino también para la historia de los espectáculos masivos al aire libre, al reunir a cerca de dos millones de personas en uno de los escenarios más icónicos del planeta.
El concierto formó parte del proyecto cultural “Todo Mundo no Rio”, impulsado por la Alcaldía de Río de Janeiro, y sirvió como cierre de la gira Las mujeres ya no lloran. Desde las primeras horas del día, una marea humana comenzó a ocupar la arena y los alrededores de Copacabana, consolidando un ambiente de celebración que trascendió fronteras y lenguajes. La magnitud del evento se convirtió a la playa en un gigantesco anfiteatro natural, con asistentes provenientes de distintas regiones de Brasil y del extranjero.
El espectáculo se realizó sobre un escenario de más de 1.300 metros cuadrados, instalado frente al hotel Copacabana Palace, y contó con un despliegue técnico de gran escala. Pantallas gigantes, torres de sonido, pasarelas y un impresionante show de drones y fuegos artificiales iluminaron el cielo carioca. Aunque la presentación comenzó con un retraso de poco más de una hora, el espectáculo se extendió por más de dos horas y mantuvo la atención del público durante toda la noche.
Shakira ofreció un recorrido por los momentos más emblemáticos de sus más de tres décadas de carrera. Canciones como Hips Don’t Lie, La Tortura, Estoy Aquí, Inevitable, La Bicicleta y Waka Waka fueron coreadas de forma multitudinaria, mientras temas más recientes refuerzan la conexión con su actual etapa artística. A lo largo del concierto, la cantante se dirigió al público en portugués y compartió mensajes de resiliencia y empoderamiento, especialmente dedicados a las mujeres.
Uno de los momentos más celebrados de la noche fue la participación de invitados especiales. La cantante brasileña Anitta subió al escenario para interpretar en vivo Chantaje, mientras referentes de la música local como Caetano Veloso y Maria Bethânia aportaron un componente simbólico y cultural al espectáculo, reforzando el vínculo histórico de Shakira con Brasil.
Además de su impacto musical, el concierto tuvo un fuerte efecto en el turismo y la economía local, consolidando a Copacabana como un referente mundial para los grandes eventos gratuitos. El megashow confirmó a Shakira como una de las artistas latinas con mayor poder de convocatoria global y dejó una imagen imborrable de Río de Janeiro ante millones de espectadores alrededor del mundo.

