El debate presidencial de segunda vuelta se pospone por diferencia de formato
A menos de dos semanas de que los colombianos acudan a las urnas para el balotaje presidencial, el debate frente a frente entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda parece alejarse. Aunque ambos aspirantes aseguran estar listos para confrontar sus opuestos modelos de nación, las discrepancias logísticas y estratégicas de sus campañas mantienen las negociaciones en una situación de no retorno.
La tensión política escaló tras el nombramiento oficial de los delegados que debían destrabar la agenda. El candidato por el movimiento Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, designó como sus compromisarios a su jefe de campaña, Joaquín Gutiérrez Caballero, y al estratega político Carlos Suárez. Ellos debían articular canales con los delegados que el senador del Pacto Histórico, Iván Cepeda, había nombrado una semana atrás: el representante Gabriel Becerra y la exintegrante de su UTL, Gabriela Parra. No obstante, las comisiones no han entablado comunicación real, dejando en el aire el lugar, la fecha y la hora del encuentro.
El principal punto de discordia radica en el formato y los acompañantes de la jornada. De la Espriella exige un debate ampliado en el que participe activamente su fórmula vicepresidencial, el exministro José Manuel Restrepo, para medir fuerzas de forma simultánea frente a la líder indígena Aida Quilcué, coequipera de Cepeda. “Lo que es igualdad no es ventaja”, aseguró el abogado, argumentando que la ciudadanía debe evaluar el gabinete completo sin intermediarios.
Por su parte, Cepeda rechazó tajantemente la propuesta, acusando a su rival de rehuir el encuentro individual. “Deje de ocultarse detrás de Restrepo. El debate es entre usted y yo. Los colombianos tienen derecho a escuchar directamente a quienes aspiran a gobernarlos”, replicó con dureza el líder del oficialismo a través de sus canales públicos, enfatizando que el liderazgo se ejerce dando la cara de forma personal.
El segundo escollo insalvable gira en torno a las plataformas de difusión. De la Espriella mantiene una marcada preferencia por realizar el encuentro bajo la conducción y plataforma de la revista Semana. En contraste, Cepeda ha sugerido un formato robusto de tres debates transmitidos a través de los canales privados Caracol Televisión y Canal RCN, sumando además al sistema de medios públicos RTVC, una opción que despierta profunda desconfianza en el búnker de la derecha.
Las mutuas recriminaciones del pasado inmediato tampoco ayudan al consenso. Desde la campaña de De la Espriella se critica la demora de casi una semana que Cepeda se tomó para reconocer los resultados de la primera vuelta, así como su resistencia a debatir en los meses previos por temor a caer en escenarios de confrontación mediática centrados exclusivamente en la cuestionada política de Paz Total.
Con el reloj electoral corriendo en contra, la parálisis de los compromisarios dibuja un escenario atípico para la historia democrática reciente de Colombia, amenazando con dejar a las elecciones sin el esperado cara a cara final.

