Colombia al borde del desabastecimiento de energía por el fenómeno de El Niño
El sistema eléctrico colombiano enfrenta una situación crítica por el aumento sostenido en la demanda de electricidad y la inminente llegada de un fenómeno de El Niño, este combo ha encendido las alarmas en el sector. A diferencia de periodos de sequía anteriores, el país ingresa a esta contingencia climática con un déficit estructural de energía firme, según advirtió la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen)
Natalia Gutiérrez, presidenta gremial de Acolgen, señaló que el margen de respuesta energética ante un verano prolongado será significativamente menor. De acuerdo con las proyecciones climáticas del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), existe una alta probabilidad de que El Niño cause drásticas reducciones en las precipitaciones del territorio nacional. Dado que Colombia depende en más de un 60% de la generación hidroeléctrica, la caída en los niveles de los embalses restringe la capacidad operativa del país. La energía firme —aquella garantizada para responder de forma continua incluso en escenarios de sequía extrema— presenta una brecha negativa frente al ritmo de consumo de los hogares e industrias.»No sabemos si habrá desabastecimiento, pero sí sabemos que Colombia entra a El Niño con déficit de energía en firme. Si se presenta un verano fuerte, tendremos muy poco margen de maniobra», advirtió la dirigente gremial.
Ante la menor disponibilidad del recurso hídrico, las plantas térmicas —alimentadas por gas y carbón— asumen la tarea de respaldar la red eléctrica. Sin embargo, Acolgen advierte que el parque térmico enfrenta desafíos logísticos relacionados con el suministro oportuno de combustibles y restricciones operativas en la red de transmisión.A estos retos se suma la demora en la entrada en funcionamiento de múltiples proyectos de generación limpia y líneas de transmisión clave, con demoras acumuladas que impiden llevar la energía disponible desde los centros de producción hacia las zonas de mayor consumo
Para mitigar el riesgo de cortes de energía o racionamientos puntuales, el gremio eléctrico insiste en la necesidad de ejecutar medidas de contingencia anticipadas:Destrabar la infraestructura: Agilizar licencias ambientales y trámites regulatorios para poner en marcha los proyectos retrasados.Garantizar combustibles: Asegurar el abastecimiento y la distribución de gas y carbón para las térmicas. Eficiencia y consumo responsable: Promover programas institucionales de ahorro voluntario de agua y energía entre la ciudadanía.El mensaje técnico no apunta a un apagón inminente, sino a una urgencia operativa: el tiempo de reacción frente al choque climático se agota.

