El Campín en ruinas: BTS deja sin fútbol a Bogotá y suspenden el concierto de Fonseca.
Lo que comenzó como una fiesta musical de alcance global terminó convirtiéndose en un escándalo deportivo, logístico e institucional en Bogotá. Tras el paso de BTS, que reunió a más de 100.000 espectadores los pasados 2 y 3 de octubre en el estadio Nemesio Camacho El Campín, el estado en el que quedó el césped desencadenó la cancelación de partidos oficiales de la primera división del fútbol profesional, investigaciones del Distrito y la suspensión del concierto de Fonseca.
La controversia estalló cuando la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) se vio obligada a suspender a última hora el encuentro entre Millonarios y Once Caldas, correspondiente a la Liga BetPlay, cuando las tribunas estaban completas. Días después, el choque programado entre Independiente Santa Fe y Jaguares corrió con la misma suerte debido a las precarias condiciones del terreno de juego, plagado de desnivelaciones y zonas erosionadas por las toneladas de peso de la infraestructura del escenario y la masa de asistentes.
El montaje técnico traído por la banda surcoreana —una imponente estructura central de 360 grados, pantallas LED masivas y un aparataje logístico que superó los 160.000 kilos— provocó un severo deterioro de la gramilla natural. Las intensas lluvias caídas en Bogotá durante la última semana agravaron la recuperación del pasto, encendiendo las alarmas entre directivos, hinchas y las propias autoridades locales.
El foco de los cuestionamientos apunta directamente a Sencia, la alianza público-privada responsable de la administración, operación y mantenimiento del escenario deportivo. El Alcalde Mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, rechazó enfáticamente lo sucedido e instruyó al Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) a iniciar acciones contra el concesionario. «No admitiremos más excusas; esta es una obligación de resultado», recriminó el mandatario. Asimismo, la Contraloría de Bogotá abrió una auditoría para verificar posibles incumplimientos contractuales.
Por su parte, Sencia ofreció disculpas públicas y prometió reforzar los trabajos de agronomía. Sin embargo, la gravedad de la crisis ya salpica la agenda cultural de la ciudad: ante el compromiso de devolver la cancha a la Dimayor en condiciones óptimas para dar prioridad al torneo local, el concierto de Fonseca se reprogramó y se va a realizar en estadio Vive Claro a la vez que una veeduría ciudadana interpuso acciones de tutela para exigir la suspensión cautelar de eventos no deportivos hasta que no se garantice la debida protección del gramado.

