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Barranquilla proyecta más de US$60 millones por la final de la Sudamericana

La final de la Copa Sudamericana 2026, que disputarán Boca versus Mineriro el 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, se perfila como uno de los eventos de mayor impacto económico y turístico del año para la ciudad. Más allá del resultado deportivo, el partido único ya moviliza expectativas en hotelería, comercio, gastronomía y transporte.

Según Cotelco Atlántico, el evento podría generar un impacto superior a los 60 millones de dólares y atraer a más de 60.000 personas entre visitantes, delegaciones, medios y operadores turísticos. Mario Muvdi, presidente del gremio, calificó la designación de Barranquilla como sede como una de las mejores noticias del año para el sector. Otras proyecciones, basadas en el comportamiento de finales continentales recientes (como la de la Libertadores en Lima), ubican el rango entre 56 y 79 millones de dólares. De ese total, entre 30 y 40 millones corresponderían a hotelería y alojamiento; entre 12 y 18 millones a consumo en restaurantes, transporte y comercio; y el resto a transporte aéreo, logística y operación del estadio.

La experiencia local refuerza estas cifras. En partidos de la Selección Colombia en el mismo escenario, el impacto osciló entre 36.000 y 60.000 millones de pesos colombianos, con aumentos de hasta 60 % en ventas de bares y gastrobares, del 30 % en restaurantes y del 25 % en comercio minorista. El gasto promedio por visitante se ubicó entre 1,5 y 5 millones de pesos, concentrado principalmente en transporte, alojamiento y alimentación.


Las autoridades y el sector hotelero anticipan una ocupación cercana al lleno total (próxima al 100 %) en los días previos y posteriores al partido, especialmente en la zona norte de la ciudad (Alto Prado, El Prado, Riomar y Villa Santos), donde se concentra la mayor oferta de habitaciones, restaurantes y servicios. Barranquilla dispone de cerca de 9.000 habitaciones. Se esperan tarifas especiales y una extensión de las estadías hacia destinos cercanos de la costa, como Cartagena y Santa Marta, a menos de dos horas de distancia. El patrón se asemeja al de los partidos de la Selección Colombia, donde la ocupación osciló entre el 85 % y el 100 %.

Costos de los vuelos
La demanda desde Argentina se disparó tras la clasificación de Boca Juniors: las búsquedas de viajes a Barranquilla crecieron un 800 %. Los precios actuales en dólares (ida y vuelta) son:

  • Con escalas: desde aproximadamente 550 a 700 dólares en opciones más económicas (aerolíneas como JetSMART, LATAM o Copa), aunque en las fechas pico del 20 al 22 de noviembre pueden ser más altos.
  • Directos (Aerolíneas Argentinas): alrededor de 4.700 a 4.800 dólares, equivalentes a los 7,3 millones de pesos argentinos reportados (con el dólar oficial cerca de 1.530 pesos).

Estos valores fluctúan según disponibilidad y momento de compra. El flujo de hinchas argentinos, de alto gasto promedio en eventos futbolísticos, potenciará especialmente la gastronomía, el comercio formal y los servicios turísticos.

Además del movimiento económico directo, el evento generará empleo temporal en transporte, seguridad, atención al cliente, logística y comercio, siguiendo el patrón de partidos anteriores que activaron más de 20.000 puestos directos e indirectos. También habrá un Fan Fest en el Malecón del Río, lo que extenderá el beneficio más allá del estadio hacia zonas turísticas y comerciales de la ciudad.

En síntesis, la final de la Sudamericana se presenta como un motor de corto plazo para la economía local de Barranquilla, con potencial de consolidar a la ciudad como sede de eventos deportivos internacionales y de convertir la visita de miles de turistas en una estadía más prolongada. El desafío principal será la gestión logística del aeropuerto, la movilidad y la seguridad para que las proyecciones se materialicen plenamente.