Tras el terremoto, Colombia debe levantar 51.778 viviendas desde cero
El sector edificador colombiano trazó un diagnóstico contundente durante el Congreso Colombiano de la Construcción. Tras el devastador terremoto registrado el pasado 10 de agosto, el país enfrenta el reto de edificar desde cero 51.778 viviendas que quedaron completamente destruidas, al tiempo que debe emprender una estrategia integral para reparar otras 203.301 estructuralmente averiadas.
El balance consolidado, presentado en el Centro de Convenciones Cartagena de Indias por el presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, reveló que la tragedia sísmica impactó un total de 255.000 inmuebles en 403 municipios de 16 departamentos. La tragedia golpeó con particular severidad al Eje Cafetero y al Valle del Cauca, zonas que representan más del 12 % del mercado habitacional del país.
Dos urgencias paralelas: reconstrucción y reactivación
Ante más de 2.000 líderes empresariales, analistas y representantes gubernamentales congregados en la capital bolivarense, la dirigencia gremial subrayó que Colombia no se encuentra en posición de elegir entre atender la emergencia sísmica o impulsar la edificación formal.
«Colombia no tiene que escoger entre reconstruir y reactivar. Tiene que hacer las dos cosas y hacerlas bien. Son tareas diferentes, pero complementarias», sostuvo Guillermo Herrera.
El diagnóstico gremial situó la tragedia sobre un panorama sectorial complejo. La actividad constructora acumula un retroceso considerable, con ventas de vivienda que se ubican 34,4 % por debajo de las cifras registradas en 2022 y una caída del 40 % en la iniciación de nuevos proyectos. Este freno ha devuelto la dinámica de iniciaciones a niveles comparables con los de octubre de 2011.
La propuesta de los $98 billones
Para superar la coyuntura, Camacol presentó un plan de choque destinado a destrabar un portafolio de $98 billones en inversión privada, representados en más de 1.400 proyectos y cerca de 257.000 viviendas en etapa de preventa distribuidas en 21 departamentos. Según las proyecciones del gremio, la puesta en marcha de este potencial acumulado impulsaría de inmediato la reactivación económica del país y generaría hasta 2,3 millones de empleos directos e indirectos.
Para transformar estos proyectos en obras ejecutadas, el gremio instó a coordinar una agenda conjunta entre el sector público y el privado enfocada en cuatro ejes fundamentales:
- Facilidad de acceso: Fortalecer la financiación de vivienda de interés social (VIS) e incentivar el ahorro familiar.
- Gestión de suelo: Habilitar terrenos urbanizables y agilizar planes de renovación urbana.
- Nuevos modelos: Promover esquemas de arrendamiento social y cofinanciación.
- Simplificación normativa: Reducir los cuellos de botella y trámites administrativos que retrasan el inicio de obras.
El encuentro en Cartagena sirvió además para reflexionar sobre los riesgos del desarrollo informal. Herrera advirtió que entre 2005 y 2018 se levantaron en Colombia cerca de 1,6 millones de viviendas sin licencia de construcción —equivalentes al 35 % de las soluciones habitacionales edificadas en dicho periodo—, un antecedente que explica la alta vulnerabilidad estructural evidenciada tras la sacudida telúrica.
En las conclusiones del evento, Camacol reiteró la disposición del empresariado edificador para aportar capacidad técnica, conocimiento y ejecución. El gremio hizo un llamado a adoptar instrumentos extraordinarios que garanticen la reconstrucción técnica e industrializada de las 51.778 soluciones habitacionales perdidas, garantizando criterios de sismorresistencia para prevenir futuras tragedias.

