Se Levanta el Paro regional tras acuerdo sobre impuestos
Tras jornadas de bloqueos y una parálisis económica que afectó principalmente el suministro de alimentos en el centro del país, el Gobierno colombiano y los líderes de las movilizaciones agrarias han llegado a un acuerdo para levantar el paro. La protesta, motivada por el rechazo al incremento desmedido en el impuesto predial y las nuevas sobretasas regionales, culminó tras una mesa de diálogo maratónica.
La Postura del Gobierno: «Equidad sin Asfixia»
El Ministro del Interior, Armando Benedetti, quien lideró la comisión gubernamental, anunció el compromiso del Ejecutivo para revisar las tablas de avalúo catastral que dispararon los cobros en las zonas rurales.
»Hemos escuchado el clamor de las regiones. El Gobierno no busca asfixiar al productor, sino actualizar un sistema que llevaba décadas de rezago. Sin embargo, reconocemos que los saltos en los cobros han sido desproporcionados en algunos municipios. Nos comprometemos a establecer topes máximos que protejan la economía campesina», declaró el ministro Benedetti al término de la reunión.
La Voz del Campo: «Un Respiro, no una Solución Definitiva»
Para los líderes campesinos, el levantamiento de los bloqueos es un gesto de buena voluntad, pero mantienen una postura de vigilancia. José Albeiro Ramos, vocero de las asociaciones agrarias del departamento de Boyacá, señaló que el sector no aguantaba un incremento que, en algunos casos, superaba el 200% del valor pagado el año anterior.
»Levantamos el paro para no seguir afectando al pueblo, pero quedamos en asamblea permanente. No podemos pagar impuestos con tierras que apenas producen para comer. Si el decreto de los nuevos topes no se firma esta semana, volveremos a las carreteras», advirtió Ramos.
Afectados y Consecuencias: El Costo de la Protesta
El impacto del cese de actividades se sintió con fuerza en las centrales de abastos. Comerciantes y transportistas reportaron pérdidas millonarias por productos perecederos que se pudrieron en las vías. Elena Gómez, distribuidora de hortalizas, relató la angustia de la semana: «El precio del flete se triplicó y mucha carga se perdió. Celebramos el acuerdo porque la canasta familiar no resiste más alzas, ni por impuestos ni por bloqueos».
Con la reapertura de las vías, se espera que el flujo de mercancías se normalice en las próximas 48 horas, mientras el país observa de cerca el cumplimiento de las promesas de un alivio tributario que devuelva la estabilidad al agro colombiano.

