EE. UU. despliega rescatistas y asistencia millonaria en Venezuela
La respuesta internacional ante la catástrofe provocada por el histórico doblete sísmico del pasado 24 de junio en Venezuela continúa intensificándose. El gobierno de los Estados Unidos anunció un incremento sustancial en su paquete de asistencia de emergencia, elevando la ayuda directa a más de 300 millones de dólares para hacer frente a la crisis humanitaria que, según los últimos balances oficiales, ya deja un saldo trágico de casi 2.000 fallecidos y más de 10.000 heridos.
A través de un comunicado oficial, Washington detalló que el financiamiento humanitario se está canalizando de manera inmediata mediante agencias internacionales de confianza y organizaciones no gubernamentales con capacidad en el terreno, entre ellas UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Cruz Roja, garantizando la distribución rápida de agua, insumos médicos esenciales y alimentos.
Despliegue técnico y humano en la «Zona Cero»
Además del soporte financiero, la ayuda estadounidense se ha traducido en un masivo despliegue operativo en las regiones más golpeadas, principalmente en el estado La Guaira y el Distrito Capital. Alrededor de 400 rescatistas de élite, pertenecientes a los cuerpos de bomberos de los condados de Fairfax (Virginia), Miami-Dade y la ciudad de Los Ángeles (California), ya se encuentran en el país integrados a los esfuerzos internacionales de búsqueda de supervivientes atrapados entre los escombros. Estas brigadas cuentan con soporte logístico de alta tecnología y unidades caninas especializadas.
Por otra parte, se confirmó el despliegue de aeronaves y buques militares equipados para labores de ingeniería y asistencia médica. Una de las misiones prioritarias de este contingente es la reparación de emergencia de la infraestructura crítica del Puerto de La Guaira, una vía de acceso vital para la entrada de las toneladas de ayuda humanitaria que siguen arribando desde distintos puntos del continente.
Movilización comunitaria y regional
La solidaridad también se ha hecho sentir desde la comunidad civil en territorio estadounidense. En estados como Florida y California, organizaciones de la diáspora venezolana, en coordinación con municipios locales y grupos religiosos, han activado masivos puntos de recolección en ciudades como Miami y Los Ángeles para el envío de suministros básicos, medicinas y artículos de primera necesidad.
Las agencias meteorológicas y de asistencia técnica de EE. UU., como la NASA, continúan proveyendo análisis y mapeo satelital continuo para evaluar los daños estructurales —estimados de forma preliminar por la ONU en unos 6.700 millones de dólares— y coordinar las rutas de evacuación ante las constantes réplicas que siguen manteniendo en alerta a la población venezolana.

