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Buena actuación de Álvaro Montero en el empate de Boca con Platense

Álvaro Montero fue el gran responsable de sostener el empate 1 a 1 entre Boca y Platense por la quinta fecha del torneo Argentino de fútbol . El guardameta colombiano completó su mejor actuación desde que viste la camiseta azul y oro, consolidándose como una garantía absoluta bajo los tres palos.

El orden de Platense se basó en buscar arrinconar al rival mediante remates de media distancia y centros cruzados. Sin embargo, se topó de frente con los 2,01 metros de estatura del arquero colombiano. La jugada cumbre de la noche aconteció a los 25 minutos del primer tiempo: Agustín Lagos sacó un potente derechazo a tres dedos desde el límite del área que buscaba el ángulo superior izquierdo de la portería Xeneize. Con una reacción plástica y reflejos felinos, Montero se impulsó en el aire y raspó el balón con la mano cambiada para enviarlo de manera providencial al tiro de esquina. La volada provocó el ahogo del festejo local y el aplauso unánime del banco visitante.

El complemento no dio tregua. Pese a que Kevin Retamar logró romper la paridad al minuto 53 con una definición en la que poco pudo hacer el portero colombiano, Montero mantuvo la compostura y emergió en el tramo final para cortar todo intento de estirar la ventaja. Con sobriedad en el juego aéreo, desactivó un cabezazo esquinado de Giménez y achicó con enorme solvencia frente a un mano a mano en los minutos de adición que amenazaba con sellar la derrota. Esa firmeza le permitió a Boca mantenerse con vida hasta que Miguel Merentiel decretó el 1-1 definitivo a diez minutos del cierre.

El rendimiento del guardameta de la Selección Colombia no pasó desapercibido para la prensa especializada argentina. El Diario Olé calificó su desempeño con un destacado 7.5 de puntaje, definiendo la noche como «su mejor partido en Boca: voló y le sacó a mano cambiada un zapatazo a Lagos que se metía en el ángulo; se estiró ante Giménez y salvó el segundo de Tense en el final».

En un puesto marcado históricamente por la presión y la exigencia inmediata, Álvaro Montero demostró jerarquía internacional, liderazgo para ordenar la zaga defensiva y capacidad de respuesta en los momentos críticos.