Turismo

Wingo agotó en 19 minutos la tercera edición de ‘Destino Oculto’

La aerolínea Wingo habilitó las ventas para la tercera edición de Destino Oculto, su experiencia de viaje a ciegas. La respuesta del público fue aplastante: en solo 19 minutos, la totalidad de los cupos disponibles quedó completamente agotada.

​Más de 300 viajeros emprenderán el vuelo el próximo 22 de octubre con trayectos que partirán desde Bogotá y Medellín. ¿El rumbo? Un misterioso punto geográfico que alberga dos paraísos en un mismo viaje. Durante cuatro días y tres noches, los pasajeros disfrutarán de un formato todo incluido con un itinerario sorpresa diseñado junto a marcas aliadas como Corona y O Boticário.

​Jorge Jiménez, vicepresidente Comercial y de Planeación de Wingo, destacó el impacto del formato dentro del mercado regional:

​“Destino Oculto se ha convertido en uno de los productos más esperados por nuestros viajeros. Que más de 300 personas hayan decidido comprar un viaje sin saber a dónde irán, y que los cupos se hayan agotado en solo 19 minutos, confirma la conexión que hemos construido alrededor de la emoción de viajar hacia lo desconocido.”

​Un fenómeno que supera sus propios tiempos

​La iniciativa de la aerolínea de bajo costo ha mostrado una aceleración notable desde su creación:

  • ​Primera edición (2024): Tuvo como destino República Dominicana y vendió la totalidad de sus asientos en menos de 24 horas.
  • ​Segunda edición (2025): Llevó a los viajeros a Montego Bay, Jamaica, agotando entradas en 32 minutos.
  • ​Tercera edición: Fijó un nuevo récord de 19 minutos, superando por 13 minutos la marca del año anterior.

​Durante las próximas semanas, las personas que aseguraron su boleto comenzarán a recibir pistas y recomendaciones de equipaje para preparar su partida. No obstante, el misterio sobre la ubicación exacta se mantendrá bajo estricta reserva y solo se revelará en el momento en que las aeronaves toquen pista. Con este resultado, Wingo consolida una propuesta disruptiva en Latinoamérica y el Caribe, demostrando que para cientos de viajeros el atractivo principal no es el punto de llegada, sino la adrenalina de volar sin mapa.