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Trump y Delcy Rodríguez tuvieron una reunión bilateral

En el marco de la 81.ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvieron un encuentro histórico a puertas cerradas.La reunión se llevó a cabo en el hotel Lotte New York Palace y representó el primer encuentro cara a cara entre los líderes de ambos países.

​El cara a cara se produce en un escenario novedoso , tras la captura y encarcelamiento de Nicolás Maduro a principios de año y los recientes acuerdos bilaterales que han permitido el acceso de firmas estadounidenses a reservas petroleras en territorio venezolano.

​Durante su intervención previa en el pleno de la ONU, el presidente estadounidense defendió el alcance de la operación militar y de los pactos alcanzados en materia de recursos:

​«Cuando sumas a Estados Unidos y a Venezuela, tenemos más del 60 por ciento del petróleo del mundo… Al vencedor le pertenecen los despojos.»

​Por su parte, la Casa Blanca confirmó la reunión privada —en la que participaron altos funcionarios como el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent— con el objetivo de dar seguimiento a la estabilidad política y la agenda energética conjunta.

​Tras la cita, Rodríguez calificó el encuentro como un paso histórico a través de sus canales oficiales:

​«Sostuvimos una reunión histórica con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con quien conversamos sobre el fortalecimiento de la relación bilateral entre nuestros países y el avance de una agenda de cooperación en áreas estratégicas como energía, minería, seguridad y otros asuntos de interés común. Expresamos nuestro agradecimiento al presidente Trump y a su gobierno por el apoyo brindado.»

​Sin embargo, el acercamiento generó inmediatas reacciones adversas tanto en sectores de la oposición venezolana como en parte de la comunidad internacional. Dirigentes de la oposición cuestionaron la legitimación de la estructura de poder interina y reclamaron garantías para una transición democrática con elecciones libres.

​Pese a las críticas, la cumbre en Nueva York marca un punto de inflexión en las relaciones bilaterales. El diálogo entre Washington y Caracas avanza hacia una etapa marcada por la diplomacia económica y la realpolitik que reconfigura el mapa geopolítico de la región.