Saturación en El Dorado: aerolíneas piden elevar a 80 las operaciones por hora
El Aeropuerto Internacional El Dorado está nuevamente en la polémica ya que enfrenta una fuerte presión sobre su capacidad operativa, en un momento crítico para la conectividad aérea de Colombia y la región. La terminal bogotana mantiene actualmente un tope máximo de 74 operaciones por hora, una cifra que las aerolíneas consideran insuficiente frente a la creciente demanda de pasajeros y la necesidad de expandir la red de vuelos.
Durante el marco del ALTA AGM & Airline Leaders Forum celebrado en Ciudad de México, los principales ejecutivos de la industria aérea alzaron la voz para exigir soluciones inmediatas. Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines, planteó la necesidad urgente de elevar la capacidad a 80 operaciones por hora. Según el directivo, este incremento se podría lograr mediante ajustes operativos e inversiones focalizadas que no requerirían desembolsos de gran magnitud.
La advertencia de Alvo cobra especial relevancia ante las obras de infraestructura programadas en El Dorado para los próximos meses, intervenciones que amenazan con generar cuellos de botella adicionales. Para aerolíneas como LATAM, contar con un mayor margen operativo en el corto plazo resulta indispensable para incorporar nuevas aeronaves a su flota, abrir trayectos e incrementar frecuencias en un centro de conexión que resulta estratégico para el país.
Un fenómeno estructural en toda la región
La crisis de espacio en Bogotá no es un caso aislado, sino el reflejo de un problema que afecta a gran parte del continente. Peter Cerdá, CEO de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), reveló que más de la mitad de los aeropuertos en América Latina presentan niveles severos de congestión. Esta coyuntura es el resultado de una década de acelerado crecimiento en el tráfico de pasajeros que no estuvo acompañada por una planificación de infraestructura acorde.
Desde ALTA recalcan que las decisiones de política aeroportuaria deben desmarcarse de los ciclos políticos coyunturales. La construcción o ampliación de pistas y terminales exige procesos de ejecución que suelen tomar diez años o más, por lo que la falta de visión a largo plazo hoy le pasa factura a la competitividad regional.
Impuestos y potencial de crecimiento
El estancamiento en la infraestructura también limita el desarrollo económico del sector. La industria aérea coincide en que Colombia tiene una oportunidad clara para capturar a miles de viajeros que hoy se desplazan por carretera. Sin embargo, la falta de ranuras de despegue y aterrizaje (slots), sumada a la elevada carga tributaria que pesa sobre el transporte aéreo en América Latina —superior a la de otras regiones del mundo—, frena la reducción de tarifas y la democratización del servicio.
Resolver el cuello de botella en El Dorado requerirá una combinación eficiente de tecnología, optimización en la gestión de turnos de vuelo e inversiones estructurales. De la celeridad con que se adopten estas medidas dependerá que Bogotá preserve su posición estratégica como uno de los nodos aéreos más importantes de América Latina.

