Turismo

Villa de Leyva tiene 90% de ocupación en Semana Santa

En el marco de la Semana Santa, el pueblo de Villa de Leyva, Boyacá , reafirma su posición como uno de los destinos más importantes de Colombia. Este año, el municipio —recientemente distinguido por el Parlamento Andino como referente cultural y turístico de la región— recibe a miles de visitantes nacionales e internacionales, impulsado por una agenda que combina la solemnidad religiosa con una robusta oferta artística.

​Bajo el lema «Semana Cultural ¡Viva la Villa! 2026», la administración municipal ha desplegado una programación que inició el pasado 29 de marzo y se extenderá hasta el 4 de abril. A diferencia de otros destinos, Villa de Leyva ha logrado integrar las procesiones tradicionales y las celebraciones litúrgicas en la Iglesia Parroquial con eventos de alto nivel cultural.
​La Plaza Mayor, la más grande de Colombia con sus 14,000 metros cuadrados, es el escenario principal de conciertos de coros sacros y exposiciones de arte religioso. Según la Secretaría de Cultura local, este enfoque busca fortalecer la identidad regional y ofrecer a los turistas una experiencia integral que trascienda lo estrictamente devocional.
​Motor económico y conectividad
​El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT) proyecta que más de 12 millones de viajeros se movilicen por el país en esta temporada, y Villa de Leyva aparece nuevamente en el «top» de preferencias. La ocupación hotelera en el casco urbano y zonas rurales de glamping reporta cifras cercanas al 90%, beneficiando no solo a la hotelería, sino también a la cadena de restaurantes y artesanos locales.
​Además de la agenda religiosa, los visitantes están aprovechando atractivos naturales y científicos como:
​Astroturismo: Observación dirigida en el área desértica.
​Paleontología: Visitas al Museo del Fósil y Gondava.
​Ecoturismo: Recorridos por los Pozos Azules y el Santuario de Iguaque.
​Un destino de clase mundial
​La relevancia de Villa de Leyva en esta Semana Santa 2026 no es casualidad. Su arquitectura colonial preservada y su capacidad para gestionar eventos masivos de manera organizada la sitúan como un modelo de turismo sostenible. Con el respaldo de la FCF y diversas entidades nacionales, el municipio asegura un entorno seguro y enriquecedor para quienes buscan reflexión, descanso y cultura en el corazón de Boyacá.