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“Irán podría desaparecer esta misma noche”, dice Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este lunes la tensión en Medio Oriente al declarar que no le preocupa en absoluto la posibilidad de cometer crímenes de guerra si Irán no reabre el estrecho de Ormuz antes del martes a las 8 de la noche, hora del este.

Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump reiteró su ultimátum a Teherán y advirtió que Estados Unidos podría destruir en pocas horas la infraestructura energética y vial iraní.

“Todo Irán podría ser eliminado en una noche, y esa noche podría ser mañana”, afirmó el mandatario. También sostuvo que “todos los puentes y todas las plantas eléctricas” del país podrían quedar destruidos si Irán no acepta sus condiciones.

Consultado por periodistas sobre si existen objetivos civiles fuera de los límites de una eventual ofensiva, Trump evitó responder directamente. “Muy poco está fuera de límites”, dijo, antes de asegurar que no está “para nada preocupado” por la posibilidad de que tales acciones sean consideradas crímenes de guerra.

Las declaraciones del presidente estadounidense provocaron una inmediata reacción internacional, ya que el derecho internacional humanitario prohíbe atacar deliberadamente infraestructura civil como puentes, centrales eléctricas y redes de servicios básicos.

Mientras tanto, Irán rechazó una propuesta de alto el fuego de 45 días impulsada por mediadores regionales, entre ellos Pakistán. La agencia oficial IRNA informó que Teherán respondió a través de Islamabad que solo aceptará el fin definitivo de la guerra y garantías concretas de que no volverá a ser atacado.

“Solo aceptamos el fin de la guerra con garantías de que no seremos atacados nuevamente”, declaró Mojtaba Ferdousi Pour, jefe de la misión diplomática iraní en El Cairo.

La propuesta contemplaba una tregua temporal de 45 días y la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas. Sin embargo, Teherán considera que una pausa limitada no ofrece suficientes garantías.

En paralelo, la escalada militar continuó este lunes cuando Israel confirmó un nuevo ataque contra la planta petroquímica de South Pars, ubicada en Asaluyeh, en el sur de Irán.