Rescataron a Zapata: “No perdí la fe”
Después de 14 días bajo tierra, atrapado a más de 300 metros de profundidad en la mina Santa Fe, en el municipio de El Rosario, Sinaloa, el minero Francisco Zapata Nájera fue rescatado con vida este miércoles 8 de abril en una de las operaciones de rescate más complejas de los últimos años en México.
Cuando los buzos del Batallón de Atención a Emergencias del Ejército lograron llegar hasta él, Francisco pronunció una frase que rápidamente conmovió al país: “Yo no perdí la fe”.
El accidente ocurrió el pasado 25 de marzo, cuando se derrumbó parte de la estructura de la mina y, al mismo tiempo, se rompió una presa de jales cercana, provocando la inundación de las galerías subterráneas. En el interior trabajaban 25 mineros. Veintiuno lograron salir por sus propios medios, mientras que cuatro quedaron atrapados.
Francisco Zapata Nájera, de 42 años y originario de Santiago Papasquiaro, Durango, fue localizado con vida el martes 7 de abril a las 13:50 horas, tras casi dos semanas de búsqueda ininterrumpida. Los rescatistas lograron encontrarlo gracias a la luz intermitente de su lámpara y a que permanecía refugiado en una pequeña burbuja de aire dentro de la mina inundada.
Las condiciones eran extremas. La mina presentaba grandes niveles de agua, lodo y escombros, lo que obligó a los equipos de rescate a trabajar con buzos especializados y sistemas de bombeo permanente. Una vez ubicado, los militares le suministraron agua, alimento y oxígeno antes de iniciar la compleja maniobra para extraerlo. El rescate final se concretó a las 10:36 de la mañana del miércoles 8 de abril.
De acuerdo con las autoridades, el minero presentaba únicamente deshidratación y agotamiento extremo. Tras ser estabilizado en el sitio, fue evacuado en un helicóptero UH-60 Black Hawk de la Fuerza Aérea Mexicana hacia el Hospital General de Mazatlán, donde permanece bajo observación médica.
El operativo de rescate continúa en la mina Santa Fe. Las autoridades confirmaron también el hallazgo sin vida de un tercer trabajador, cuyo cuerpo ya fue recuperado y trasladado para su identificación forense. Mientras tanto, brigadas de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, Protección Civil y la Comisión Federal de Electricidad mantienen labores ininterrumpidas para localizar al último minero desaparecido.
La historia de Francisco Zapata se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza. Después de casi 312 horas atrapado bajo tierra, su primera reacción al ver a los rescatistas fue repetir una y otra vez: “Yo no perdí la fe”.

