Perú: Sánchez y López Aliaga disputan voto a voto el pase al balotaje
Una semana después de las elecciones generales en Perú, el país se encuentra sumido en una parálisis política. Mientras la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) avanza con extrema lentitud en el tramo final del conteo, la pregunta que mantiene en vilo a 25 millones de peruanos sigue sin respuesta oficial: ¿quien competirá con Keiko Fujimori en la segunda vuelta del 7 de junio?
Un final bajo sospecha
Con el 93.56% de las actas procesadas, los resultados oficiales muestran un escenario de empate para el sehgundo puesto. Keiko Fujimori (Fuerza Popular) lidera con comodidad el primer lugar con un 17,06%, asegurando su pase al balotaje. Sin embargo, la brecha por el segundo puesto es mínima e inestable: Roberto Sánchez (Juntos por el Perú): 12,01%Rafael López Aliaga (Renovación Popular): 11,92% La diferencia es de apenas 13.089 votos. En este contexto, cualquier movimiento en el procesamiento de las actas provenientes del extranjero o de las zonas rurales más alejadas —donde el conteo suele ser más lento— podría revertir el orden de los candidatos.
El fantasma del fraude y las actas impugnadas
Lo que debería ser un proceso técnico se ha convertido en batalla legal y discusión mediática. La incertidumbre se ha visto empañada por las crecientes denuncias de irregularidades. Rafael López Aliaga, el candidato de Renovación Popular, ha elevado el tono de sus protestas y calificó al proceso como un «atentado contra la democracia». Su equipo legal ha puesto la lupa sobre más de 50,000 actas observadas e impugnadas que ahora deben ser resultados por los Jurados Electorales Especiales (JEE). Roberto Sánchez ha pedido «vigilancia ciudadana extrema» ante lo que considera una presión mediática y política para favorecer un balotaje entre dos fuerzas de derecha.
La ONPE bajo fuego
La transparencia del sistema electoral peruano está siendo cuestionada como nunca antes. La ONPE ha tenido que defenderse de las críticas por el desorden logístico y la demora en la llegada de las actas físicas desde el exterior. Aunque observadores internacionales de la OEA han pedido calma, en las calles de Lima ya se registran manifestaciones de simpatizantes de ambos bandos exigiendo «transparencia total». La situación se complica con el ingreso de un cuarto actor en la disputa: Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno), quien con un 11.06% aún mantiene una remota esperanza matemática, lo que atomiza aún más las impugnaciones de votos proceso que podría extenderse hasta mayo
En este conteo de votos en Perú las cifras clave son Corte 20/04/2026: Diferencia porcentual: 0.09% entre el 2º y el 3º puesto. Por lo tanto no hay una fotografía clara del balotaje. Lo único cierto es que, gane quien gane este segundo puesto, llegará a la contienda final en un clima de profunda desconfianza institucional y con un país fracturado por las sospechas de un recuento que muchos consideran, cuando menos, accidentado.

