Sociedad

Abre la FILBo 2026 con India como Invitado de Honor

Se abren oficialmente las puertas de la 38ª Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) en Corferias. Este año, el evento literario más importante del país se presenta bajo el lema “El silencio, escucharnos es leernos”, una invitación directa a pausar el ruido cotidiano para reencontrarse a través de las páginas.

Todas las miradas se centraron en la delegación de la India, el País Invitado de Honor para esta edición. Con un pabellón que promete ser un viaje sensorial, el gigante asiático trae a Bogotá una muestra que equilibra su milenaria tradición védica con el vibrante auge de su industria editorial contemporánea.

Una oda al silencio y la escucha
El centro de la feria este año es el pabellón 5A, titulado “LEO: sinfonía del silencio”. Esta apuesta conceptual de la Alcaldía de Bogotá busca que los visitantes experimenten el silencio no como una ausencia de sonido, sino como una estructura necesaria para el pensamiento y la construcción colectiva.

India: un puente entre dos mundos
La participación de India marca un hito en el diálogo sur-sur. Los asistentes podrán disfrutar de una nutrida agenda que incluye desde discusiones sobre el legado del Premio Nobel Rabindranath Tagore hasta presentaciones de las nuevas voces de la literatura anglo-india y regional. Además, se espera que la presencia del autor húngaro László Krasznahorkai, Nobel de Literatura 2025, sea uno de los puntos más altos de la programación internacional en los próximos días.

Impacto y proyecciones
Con más de 500 expositores y una agenda que supera los 1.500 eventos, la FILBo 2026 proyecta superar la cifra de 600.000 visitantes. Durante las próximas dos semanas, hasta el 4 de mayo, Bogotá dejará de ser solo una ciudad para convertirse en una inmensa biblioteca viva.

La feria no se limitará al recinto de Corferias; el programa «FILBo Ciudad» llevará talleres, charlas y lecturas a bibliotecas públicas y espacios comunitarios en localidades como Suba, Bosa y Barrios Unidos, garantizando que el «grito literario» resuene en cada rincón de la capital.