República del Congo: una muralla en el Camino de Colombia
El 23 de junio, el Estadio Akron de Guadalajara será el escenario donde la Selección Colombia deba revalidar su estatus de favorita frente a la selección africana de la República Democrática del Congo (RDC). Han pasado 52 años de su última clasificación, en esa oportunidad compitió como República de Zaire y en esta ocasión «Los Leopardos» no llegan solo para participar; van a competir para imponer su rigor físico que promete poner a prueba la resistencia de la Tricolor.
La clasificación del equipo dirigido por el francés Sébastien Desabre fue el resultado de una reconstrucción táctica que priorizó el orden defensivo y el sentido de pertenencia. El gol agónico de Axel Tuanzebe contra Jamaica el 31 de marzo no solo rompió una sequía de medio siglo, sino que liberó a una generación de futbolistas que militan en la élite europea y que han encontrado en la selección su sentido de pertenencia
Si algo define a esta RD Congo es su verticalidad la diferencia de otros equipos africanos que apuestan por la posesión rítmica, los congoleños son expertos en la «espera activa». Se sienten cómodos cediendo el balón, formando un bloque medio que asfixia los carriles internos. Su fútbol empieza realmente cuando el rival comete un error en la entrega. Es ahí donde figuras como Yoane Wissa y el experimentado Cédric Bakambu entran en juego. La velocidad de transición de este equipo es, según los analistas, una de las más altas del torneo. No buscan el pase extra; buscan el espacio profundo.
Para la defensa colombiana, el reto será dificíl tendra que mantener mantener una línea alta sin quedar expuestos al contraataque explosivo de los extremos africanos.
En el juego aéreo, la balanza se inclina hacia los de Congo. Con Chancel Mbemba —capitán y alma del equipo— y Tuanzebe en la zaga, la RDC posee una de las parejas de centrales más potentes del certamen. Colombia deberá ser quirúrgica en las jugadas de balón parado, una faceta donde los congoleños suelen castigar con una eficiencia física casi imbatible.
La Clave para Colombia, el partido no se ganará en el choque, sino en la velocidad de circulación. La inteligencia de jugadores capaces de filtrar balones entre líneas será vital para desordenar un sistema defensivo que sufre cuando se le obliga a correr hacia atrás. Si Colombia permite que el partido se convierta en un duelo de duelos individuales, estará jugando el juego del Congo.
