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James Rodríguez brilla en la MLS: el capitán de Colombia se recupera a días del Mundial 2026

El Allianz Field de Saint Paul fue testigo de un renacer, el de James Rodríguez, el referente histórico de la Selección Colombia, firmó su actuación más destacada desde que aterrizó en el fútbol de los Estados Unidos, siendo el factor diferencial en el empate 2-2 entre Minnesota United y Austin FC.

Tras una sequía de seis encuentros sin participaciones directas en el marcador, el mediocampista cucuteño demostró su talento . El técnico de los Loons decidió administrar sus minutos, enviándolo al terreno de juego en el minuto 63 en reemplazo del argentino Tomás Chancalay. Lo que siguió fue una auténtica cátedra de fútbol adaptada a la liga norteamericana.

Seis minutos para el cambio de dinámica

Bastaron solo seis minutos para que el ingreso de James alterara el destino del compromiso. El «10» tomó los hilos de un Minnesota que lucía bloqueado y, con su característica visión periférica, empezó a filtrar balones que desarticularon la defensa del Austin. Su capacidad para detectar espacios donde otros ven congestión resultó en dos asistencias fundamentales que no solo rescataron un punto para su equipo, sino que le valieron ser elegido unánimemente como la figura del partido.

Las estadísticas respaldan lo que los ojos vieron en cancha: una precisión de pases cercana al 91% y una lectura táctica impecable. James no corre la cancha; la domina. Su presencia en el último tercio del campo inyectó una agresividad ofensiva que el conjunto local había extraviado en las jornadas previas.

Un respiro de alivio para Néstor Lorenzo

Para el cuerpo técnico de la Selección Colombia, esta actuación es música para los oídos. Con la Copa del Mundo 2026 en el horizonte inmediato, la principal incógnita alrededor de James siempre ha sido su ritmo de competencia. Verlo ser determinante, físicamente íntegro y mentalmente lúcido es la mejor noticia para el país.

El capitán llegará a la concentración nacional con el envión anímico de quien se sabe vigente. En un esquema como el de Lorenzo, donde la precisión en el último pase es el motor que alimenta a delanteros de la talla de Luis Díaz, contar con un James Rodríguez en estado de gracia es, sencillamente, la garantía de competitividad que Colombia necesita para soñar en grande. La zurda mágica está de vuelta y el cronómetro mundialista ya juega a su favor.