One Times Square abre sus puertas al mundo tras 40 años
One Times Square, el edificio más emblemático del corazón de Manhattan y escenario mundial del descenso de la bola cada Año Nuevo, ha iniciado una nueva era. Tras cuatro décadas de permanecer cerrado al público, la torre reabre sus puertas transformándose en un centro de experiencias tecnológicas e interactivas diseñado para cautivar a turistas de todas las generaciones.
En el marco de IPW 2026, el mercado turístico más importante de los Estados Unidos, Ms Sandi Turner, de Relaciones con los Medios, presentó esta ambiciosa renovación. Según explicó Heinen, la propuesta busca democratizar el acceso a uno de los puntos más fotografiados del planeta. «Es una forma de ver Nueva York que no estaba disponible antes», afirmó la ejecutiva, destacando que el edificio ahora ofrece cinco pilares de entretenimiento.
El principal atractivo es su mirador, que permite a los visitantes contemplar las icónicas vallas publicitarias a la altura de los ojos, ofreciendo una perspectiva privilegiada del pulso de la Gran Manzana. Para las familias, el edificio inaugura un espacio inmersivo centrado en dulces, donde los niños recorren una escenografía de la ciudad recolectando golosinas mientras acceden a contenidos educativos.
La versatilidad del espacio también apunta al romance y la historia: a finales de este verano se abrirá un salón de bodas y renovaciones de votos con vistas panorámicas. Asimismo, en agosto se lanzará una experiencia inmersiva sobre la historia de Times Square, narrada a través de tecnología de punta.
Para el viajero colombiano, que suele desplazarse en grupos multigeneracionales, la apuesta de One Times Square es especialmente atractiva. Heinen enfatizó la política de promociones para grupos, facilitando el acceso a familias numerosas. Si bien la propiedad es una novedad en el mercado, se encuentran explorando alianzas con pases turísticos como City Pass, buscando integrarse pronto en los itinerarios predilectos de los viajeros internacionales.
El proyecto no solo es una obra de ingeniería, sino una invitación a redescubrir el centro neurálgico de Nueva York desde un lugar donde, hasta hace poco, solo se permitía el acceso a la icónica bola de cristal. Para quienes visitan Estados Unidos, One Times Square promete dejar de ser solo una imagen en las postales para convertirse en un recuerdo imborrable en el corazón de la ciudad.

