Colombia y ciclismo: el mapa global de una pasión en dos ruedas
La bicicleta no es solo un medio de transporte o un instrumento deportivo: es un elemento fundamental de la identidad nacional. Las montañas andinas han sido el laboratorio natural donde nacieron y se forjaron algunos de los escarabajos más destacados del ciclismo mundial. Sin embargo, esta devoción trascendió las fronteras locales. Hoy en día, cada vez más apasionados colombianos encuentran en el pedal la excusa perfecta para descubrir el mundo, transformar sus viajes y conquistar geografías míticas sobre dos ruedas.
De acuerdo con una encuesta sobre viajes y deporte en Latinoamérica realizada por Booking.com, el 28 % de los colombianos se define como seguidor del ciclismo, mientras que un 39 % afirma seguir activamente las principales competencias internacionales. Esta afición no solo genera audiencia frente a las pantallas, sino que motiva a miles de cicloturistas a proyectar sus metas en diferentes rincones del planeta.
Para quienes sueñan con rodar más allá de los límites habituales, existen cinco destinos clave donde el paisaje, la historia y la infraestructura se combinan para ofrecer experiencias memorables:
Boyacá, Colombia
Es la cuna indiscutible de los grandes referentes nacionales. Pedalear por sus carreteras de alta montaña implica atravesar páramos, valles andinos y lagunas históricas. Rutas exigentes que conectan a Tunja, Paipa, Duitama y Sogamoso desafían a los ciclistas en escenarios donde se entrenan las leyendas locales. Además, la región ofrece alternativas como el recorrido alrededor del Lago de Tota o trazados más tranquilos entre las calles coloniales y senderos rurales de Villa de Leyva.
Girona, España
Ubicada entre los Pirineos y la Costa Brava, esta ciudad catalana se ha consolidado como el centro de operaciones de numerosos ciclistas profesionales de todo el mundo. Sus carreteras impecables, clima templado y diversidad de terrenos —desde tramos suaves entre viñedos hasta ascensos exigentes como Rocacorba— la convierten en una capital global del ciclismo de ruta.
Dolomitas, Italia
Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, estas imponentes montañas alpinas albergan pasos legendarios como el Passo Pordoi, el Sella Ronda y el Passo Giau. Son escenarios habituales del ciclismo de élite que ofrecen carreteras panorámicas y jornadas especiales de tráfico cerrado exclusivamente dedicadas a los ciclistas.
Moab, Utah (Estados Unidos)
Para los apasionados del mountain bike, Moab es una referencia obligada. Este paraje desértico rodeado de cañones y formaciones de roca rojiza ofrece cientos de kilómetros de senderos técnicos. Destaca el célebre Slickrock Trail, un circuito desafiante que pone a prueba la destreza sobre el terreno en medio de paisajes icónicos.
Mallorca, España
Gracias a sus carreteras en óptimo estado y un clima agradable durante gran parte del año, la isla mediterránea es un centro de entrenamiento predilecto para los equipos europeos. Ofrece desde paseos costeros hasta tramos de alta exigencia en la Serra de Tramuntana, con ascensos emblemáticos como Sa Calobra o el Coll de Sóller.
Recorrer estos destinos confirma que pedalear ya no es solo acumular kilómetros, sino conectar con la cultura local y la naturaleza desde la perspectiva única que brinda el manillar.

