Despiden a figuras de Caracol TV por acoso laboral
En un hecho sin precedentes para la industria mediática colombiana, Caracol Televisión confirmó este martes 24 de marzo de 2026 la desvinculación de dos de sus figuras más emblemáticas y veteranas: el presentador de noticias Jorge Alfredo Vargas y el periodista deportivo Ricardo Orrego. La decisión se produce tras una ola de denuncias de presunto acoso sexual que han conmocionado a la opinión pública y al gremio periodístico bajo el movimiento emergente apodado como el «Me Too Colombia».
Un adiós fulminante
A través de un comunicado oficial, el canal informó que la relación laboral con ambos comunicadores llegó a su fin de manera inmediata. En el caso de Ricardo Orrego, quien se desempeñaba como subdirector de deportes, el contrato fue terminado de forma unilateral. Por su parte, la salida de Jorge Alfredo Vargas, rostro principal de la emisión central de noticias durante casi dos décadas, se dio por «mutuo acuerdo».
La organización enfatizó que estas medidas buscan proteger la integridad de las personas involucradas y asegurar que las investigaciones internas y judiciales avancen con total independencia. «Estas decisiones no constituyen un juicio de valor sobre los hechos denunciados, pero responden a la necesidad de preservar la confianza que la sociedad deposita en nuestra organización», señaló el documento de Caracol.
El origen del escándalo
La crisis estalló tras testimonios públicos de varias mujeres, algunas de ellas colegas de los periodistas, quienes relataron experiencias de acoso y abuso de poder que habrían ocurrido durante años en las instalaciones del canal. Las denuncias ganaron fuerza en redes sociales, donde periodistas de trayectoria como Juanita Gómez y Mábel Lara expresaron su respaldo a las víctimas, rompiendo el silencio sobre dinámicas laborales tóxicas en los medios.
Reacciones y procesos legales
Jorge Alfredo Vargas emitió un pronunciamiento en sus redes sociales calificando la decisión del canal como «entendible» dada la coyuntura, aunque reafirmó su inocencia asegurando haber actuado siempre bajo principios de respeto. Por el contrario, la Fiscalía General de la Nación ya ha asignado una fiscal especializada en enfoque de género para investigar los casos y habilitó un canal formal para recibir nuevos testimonios.
Este episodio marca un antes y un después en la televisión nacional. La salida de Vargas y Orrego no solo deja un vacío en las emisiones diarias, sino que obliga a la industria a replantear sus protocolos de ética y seguridad laboral frente al acoso.

