ANATO alerta por impacto de la crisis de Spirit en los pasajeros
La situación de la quiebra de Spirit Airlines, que ademas enfrenta un proceso de insolvencia y suspensión de operaciones, encendió las alarmas en el sector turístico colombiano. La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO) expresó su “profunda preocupación” por los efectos que este tipo de crisis generan tanto en los consumidores como en toda la cadena de comercialización aérea.
El gremio liderado por su presidenta ejecutiva Paula Cortés Calle, señaló que la quiebra, liquidación o cese intempestivo de aerolíneas —fenómenos que ya se han visto en el mercado nacional e internacional— deja a miles de pasajeros en un estado de alta vulnerabilidad. Muchos de ellos pagan anticipadamente por un servicio que finalmente no se presta, quedando sin alternativas claras de reembolso o reubicación.
A esta problemática se suma el impacto directo sobre las Agencias de Viajes, que, pese a ser intermediarias autorizadas, terminan convirtiéndose en la primera línea de atención frente al consumidor. Según ANATO, estas empresas reciben la presión por devoluciones, reclamaciones y compensaciones que dependen exclusivamente de decisiones y recursos de la aerolínea afectada.
Frente a este panorama, el gremio solicitó a la Superintendencia de Transporte, la Aeronáutica Civil y la Superintendencia de Industria y Comercio adoptar medidas preventivas y regulatorias que protejan al pasajero. Entre ellas, exigir a las aerolíneas mecanismos de garantía o fondos de respaldo que aseguren los recursos pagados por los usuarios, especialmente cuando existan señales públicas de deterioro financiero o riesgo de insolvencia.
Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO, enfatizó que es indispensable establecer reglas claras sobre la devolución de recursos. “Las Agencias sólo podrán efectuar reembolsos en la medida en que dichos recursos estén bajo su administración o sean efectivamente devueltos por la aerolínea”, afirmó, advirtiendo que imponerles obligaciones económicas sobre dineros que no manejan pone en riesgo la estabilidad de miles de empresas, muchas de ellas mipymes.
El gremio también pidió fortalecer los deberes de información temprana por parte de las aerolíneas hacia agencias, pasajeros y autoridades. Cualquier riesgo de suspensión de operaciones o cancelación masiva debe comunicarse de manera oportuna y verificable para evitar afectaciones mayores.
Finalmente, ANATO propuso la creación de una mesa técnica entre autoridades, aerolíneas, agencias y demás actores del sector para revisar mecanismos de protección al consumidor, continuidad del servicio, seguros, garantías y fondos de respaldo ante casos de insolvencia aérea.
El sector de Agencias de Viajes reiteró su compromiso con la orientación al pasajero, pero insistió en que no puede asumir responsabilidades que exceden su rol y que corresponden exclusivamente al proveedor final del servicio aéreo.

