EE. UU. hace historia y se mete en octavos del Mundial tras ganarle a Bosnia
La selección de los Estados Unidos logró una victoria histórica por 2-0 frente a Bosnia y Herzegovina en el San Francisco Bay Area Stadium y se clasificó a la siguiente fase. Este triunfo, correspondiente a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, que mete al conjunto dirigido por Mauricio Pochettino entre los dieciséis mejores y rompe una sequía de 24 años sin ganar un partido de eliminación directa en un Mundial de mayores, remontándose a Corea-Japón 2002.
Desde el inicio, el planteamiento estratégico de Pochettino dio frutos. El combinado norteamericano se adueñó de la posesión (rozando el 72% en algunos tramos) y encerró a una Bosnia replegada que apostaba a la fortaleza defensiva y al contragolpe de su veterano capitán, Edin Džeko. El premio a la insistencia estadounidense llegó justo antes del descanso: en el minuto 45, el ariete Folarin Balogun mandó la pelota al fondo de la red para decretar el 1-0 tras haber sufrido una anulación previa por fuera de juego.
La segunda mitad, sin embargo, deparó un panorama completamente distinto. Al minuto 50, Bosnia sufrió el duro revés de perder a Džeko por lesión. A pesar de esto, el partido se reconfiguró por completo en el minuto 64 cuando el propio Balogun midió mal una disputa de balón y propinó un severo pisotón sobre el defensor Tarik Muharemović. Tras la intervención del VAR y la revisión del juez central Raphael Claus, el atacante recibió la tarjeta roja directa, dejando al cuadro local con diez hombres.
Con un jugador menos, Estados Unidos se vio obligado a replegar líneas y aguantar las embestidas de una Bosnia volcada en ataque. No obstante, la tranquilidad definitiva llegó mediante el balón parado. En el minuto 82, el mediocampista Malik Tillman ejecutó un soberbio e inapelable tiro libre desde fuera del área penal, incrustando el esférico en el arco de Nikola Vasilj para sellar el 2-0 definitivo.
El pitazo final desató la euforia total en las tribunas de California. Con esta victoria , el proyecto de Pochettino reafirma su credenciales ante su público. Ahora, el reto mayúsculo para los estadounidenses estará en Seattle el próximo lunes 6 de julio, cuando se midan en octavos de final ante Bélgica, un rival de jerarquía mundial, y con la dura misión de suplir la sensible baja por suspensión de su goleador Balogun.

